¿Cómo?.

¿Cómo?.
¿Cómo puede llover en zonas determinadas si solo hay un cielo?.
¿Cómo un día se puede quedar sin luz?.
¿Cómo la alternancia puede dejar de serlo al unísono?.
¿Cómo se pueden apagar las luces de mi cielo sin decírmelo?.
¿Cómo el infierno puedes sustituir al sol?.
¿Cómo una rosa puede sustituir a otra rosa, y luego morir una de ellas sola?, mientras la otra le mira…….
Todo son preguntas cuando la tierra se mueve.
A veces nos sumergimos tan profundo en ella  que nos impide movernos; dejamos de ser lo que somos y convertimos en un sueño que deambula de un pensamiento a otro, sin encontrar cobijo, y nos quedamos en sus orillas entre-dormidos viendo sus gotas de rocío caer sobre la arcilla que modelamos, y seguimos modelando nuestra efigie con la esperanza de conseguirlo; y en nuestro sueño seguimos buscando nuevos amaneceres dentro de la duda que vive en nuestra intimidad, y seguimos pensando:
 “como un día puede quedarse sin luz”,
¿ cómo el infierno puede sustituir al sol?.
Y, como sucede todo lo demás, en un momento,
¿Cómo puede llover en mis piernas y dejarme el resto seco?.

Jecego.