Desde mi mirador en la dehesa.




Desde mi mirador en la dehesa
donde el monte se hace bruma
y el silencio se hace viento
que sobre el pino esbelto, canta;
veo el horizonte de colores luchando
para ser parte de tu figura de silencio;

grito al viento que me oye
y acude a mi llamada en vuelo,
para acompaña en mi viaje
como arquitecto del momento;
a crear entre las nubes de colores
tu figura, modelada de silencio.

Desde aquí todo es belleza
la felicidad, un atuendo,
tu imagen una meta preciosa
que lleva mi pensamiento;
que crece en el viaje sin veleta
ceñida a un misterio;

con meta en el horizonte
viajando en alas del viento,
sobrevolando Güimar y su océano
buscando mi pensamiento,
que se refleja en el agua
y hace un castillo en el cielo.


Jecego. 08 de septiembre del 16.