La vida termina cuando se acaba el camino.

La vida termina cuando se acaba el camino.

Cuando se acabe nuestro camino
y tengamos que sentarnos,
a la sombra de un ciprés
de una higuera o de un pino;
nos miraremos a los ojos
resignados o rendidos,
nos diremos en silencio:
hemos perdido amor, hemos pedido.

Nos cogeremos las manos
y con nuestros ojos atrevidos,
recorreremos nuestros cuerpos
agotados por el tiempo, casi muertos;
buscamos nuestros labios
y nos encontramos en un beso;
quizá el último beso
que al alma le da un giro;
y nos recuerda que todo termina
cuando se acaba el camino.

Hagamos de la vida un paraíso
porque nunca se sabe,
si habrá sombras en el camino
donde cogernos las manos
y regalarnos un beso.

Jecego.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Millones de sombras hay en nuestro camino continuamente. Por eso tus versos son un canto al "momento."
Bss

Katy Sánchez dijo...

Cierto la vida acaba cuando llega nuestro final, pero el camino sigue, con otros pasos, con otros pies, con otras miradas.
Bss