Una mano amiga.


Foto tomada desde La Dehesa de Güimar. Jecego.

Extendida desde el cero al infinito
una mano amiga coge la mía;
un soplo de amistad se apodera de mi
y mientras una débil luz azul nos mira
se cruzaron su mirada con la mía;

se hicieron soles sus ojos
su mirada abrieron mis ventanas
y un sueño azul invadió mi pecho
mientras ella, la apretaba y callaba.

Pasó el momento, y se cerró la rosa
se borró mi sol y llegó mi noche;
 mi sueño dejó de ser bonito, para ser
imagen cautiva en un encuentro sin palabras.

Jecego.






1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

Que lindo Isidro, veo que a pesar de todo sigues escribiendo y sacando bellas palabras de dentro.
Seguro que a ti¡u alrededor tienes muchas manos amigas para acompañarte en en esto días tan largos y difíciles.
Bss y sigue cuidándote