Mirando una flor, te recordaba


Tomada de Google.

Miraba una flor, en la rama de una clemátide
cuando un poco de brisa rompió su sueño,
se movió la blanca flor con movimiento parco
y dejó al descubierto la pared de su dueño;
no respondió a su cambio y se acurrucó de nuevo.

Hizo hogar en su nuevo domicilio y acomodó
para que un pájaro libara paciente se néctar, 
fue paciente y amante madre, además de hermosa
la blanca flor, primorosa alimentó al pajarillo
que tomó de su pecho su sabia, su sangre y amor..

Planta ornamental, clemátide de mis campos
flor hermosa, blanca y gigante de cuerpo y alma,
tu que te apoyas en las ramas de tu amo
abres tus pétalos y regalas tus encantos
a los alados que te buscan, o tu les llamas.

Reina de las flores apoyada en tu ternura 
que giras tus pétalos al horizonte llamando al sol,
que llenas las paredes de soles blancos
y aún te queda fortaleza para dar tu sombra
a aquel que te cuida por ver tu nívea blancura.    

Jecego.




2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Cuantas cosas bonitas te inspira una flor. Se siente que te gusta el campo y la naturaleza. Según te leía podía ver la clemátide en todo su esplendor. Cuidándola tú, no me extraña
Feliz semana

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias por tus encantadoras palabras.
Tengo mucha suerte al tener un huerto con flores tan bellas.
Un abrazo por tu perfume.

Isidro.