Tu eres mi música.

                                      Foto de un trozo de la Dehesa de Güimar. Jecego.

Hoy no ha llegado el viento que me trae tus notas
que son el aliento que llenan mi alma,
factor indefinible que me trae tu silencio
con música que solo yo puede sentir, en mi pecho.

Es tu música, amor, es tu música la que siento
en todas la células de mi cuerpo,
es tu música la que llevo dentro, muy dentro
cantando y bailando en nuestro rincón secreto;

dejando en el exilio nuestras propias formas
y viviendo en nuestro mundo, nuestro gran secreto;
sin sentido para los demás, sin descanso en lo nuestro,
y un alboroto en mi pecho, en este momento perfecto.

Reunidas tu música y mi música, en el lecho de un ciruelo
comentamos la brevedad del tiempo que pasó hoy,
y planeamos volver a encontrarnos con el viento y su música, 
 para celebrar este encuentro, solos los dos, en un siglo de tiempo. 

Jecego

1 comentario:

María del Carmen Díaz Díaz dijo...

Es hermoso este poema. Como todos los que escribe. No deje de hacerlo nunca. Un abrazo