Solo tú vives en mi mente.


Montaña Grande. Volcán de Güimar y su huella, el Malpaís.


Las cosas se conservan con sus nombres

pero el amor perviven por sus recuerdos;
tú vives en mi como un sueño
y solo pensarte llena mi cuerpo;

detiene mi tiempo  
me da la vida que tengo,
te sueño y te tengo a mi lado
con todo el fruto de mis deseos.

Toda tú vives en mí,  en mi memoria
donde se guardan los momentos secretos;

esperando una llamada que les avive
para resucitar alguno de nuestros momentos;
aquella llama que fue no volverá a arder igual
pero sí una imagen de aquel amor perpetuo.

Jecego.

6 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

"Las cosas se conservan con sus nombres pero el amor pervive por sus recuerdos"
Todo lo que se amado, querido alguna vez será siempre recordado. Se guarda en algún rincón del alma.
Bss

SOLO DE INTERES dijo...

No hay como los recuerdos, listos... guardados en el rincon del alma y corazón, pero vivos en nosotros, un fuerte abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Querida Katy, gracias por tu comentario; solo hay una cosa que no muere, aunque a veces se difuma; el amor. Éste siempre está presente en algún rinconsito de nuestro ser.
Es un perfume que nunca se olvida.
Un halo que dejó su huella en el lugar donde estuvo posado.
Es el agua que fertiliza a todos los seres vivos......
Gracias amiga. Un abrazo. Isidro.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Solo de interes, querida amiga: gracias por tu visita y comentario.
La vida nos regala cada instante que vivimos; la vida es solo amor; vivamosla con toda la intensidad que se merece; solo así podemos agradecer a nuestro Dador su Gran Obra.
Un abrazo amiga, quiero ver tu obra sin antifás. Gracias. Isidro.

laura dijo...

Hola abuelo!! como siempre muy buena poesía. Dentro de muy poco nos vemos.
Besos

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Hola Laura; gracias por tu comentario. La poesía solo es un estado de ánimo convertido a palabras.
Verán que cuando vengas me saldrán mejor. Un abrazo, tu abuelo.
Acabamos de pelar las castaás que tostamos al medio día; me comí unas cuantas con tocino y me tomé un lingotazo de vino de la Dehesa.