Hoy voy a hablar de una señora de mi edad.


Foto tomada de Google.

Una señora mayor se miraba en un espejo de agua que después de la lluvia había hecho charco sobre la tierra que tenía a sus pies. Ella se miraba y no comprendía como estando en primavera se sintiera tan cansada y se viera tan vieja, más bien pensaba que el espejo le engañaba; de pronto cayó una lagrima de sus ojos y movió el agua que era su espejo, y se desvaneció aquella imagen suya tan cercana y tan lejana. Entonces se instaló en su memoria y se recordó joven, y pensó que la vida como las olas, van y vienen sin cesar, hasta que llegan a la orilla y se instalan sobre la arena. 
Ya reconciliada con su figura actual dijo como Rubén Darío:  juventud divino tesoro, que te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer.... y se vio como  la ven ustedes en la foto......

Jecego.

5 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Seguramente se vio así porque en su interior conservaba la frescura y la lozanía. La belleza física es efímera, por mas botox y estiramientos que se hagan.
Bss y buena semana

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias Katy, seguramente se vio así porque se miró en el espejo de tu alma. Un abrazo por compartir tanto.
Isidro.

Luis (Flamel) dijo...

los espejos no mienten...pero no tenemos porque creerles ...mejor ver nuestro reflejo en los ojos de quien nos quiere,

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Luis, gracias por tu comentario. Tienes toda la razón, no hay mejor espejo que los ojos de la persona amada, pero cuidado con su luz, a veces deslumbran y mienten.
Un abrazo amigo desde Tenerife. Islas Canarias. Jecego.
Ver mi blog de: Apuntes para la Salud de Jesús Cedrés.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Luis, perdona mi error en el genero en mi comentario anterior.
He buscado tu blog y no aparece, quizá mañana sea mejor día. Un abrazo Jecego.