Te llamo.





Te llamo para que vengas a verme
con tu vestido azul y el perfume de siempre;
no quiero que rompas tus costumbres,
quiero olerte así, a flor silvestre;

que la aurora se desvista para cubrirte
que el sol se descubra para calentarte, 
y entre el amanecer  y el ocaso su luz
ilumine mi camino para encontrarte.

Que el camino se llene de flores para saludarte
que el viento te cante mis canciones al oído,
que los pájaros te acompañen en tus andares

hasta llegar a mí, solo en mi jardín, esperándote.

Te llamo porque te amo y quiero tenerte
perdida entre mis brazos, amándote....

Jecego.

4 comentarios:

Cristina dijo...

Super bello mi querido Jesús, te dejo un fuerte abrazo.
Bonito domingo.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias Cristina por tu comentario. Acabo de llegar de tu blog y me encantó. Tus letras son todo sabiduría. Gracias por compartir. Jecego.

Katy Sánchez dijo...

Con que hermosos ropajes has vestido a la amada,nada menos que de aurora, perfumada con flores silvestres bajo los rayos del Sol. Bellísimo.
En todo se nota que amas el campo:-)
Bss y buena semana

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, si amo el campo. Tengo un trozo de tierra en el monte, lo que llaman la Dehesa con una casita pequeña y una terraza grande donde me encanta ir. Lo tengo plantado de parras y árboles frutales, los puedes ver en las fotos de mi blog.
Las flores me gustan todas, hasta las que hablan, jajajajaja, es broma, a mi edad apenas percibo los olores de las silvestres. Gracias amiga por soportar mis impertinenecias... Isidro.