He perdido la noche.

                      Foto de una parcela en La Dehesa de Güimar. Tenerife. (amaneciendo).


Amanecí buscándote
pero era tarde, 
ya el Sol acariciaba la cumbre
con sus rayos de luz.

Y la luna se había ido a dar su paseo,
se habían cerrado tus párpados;
te habías dormido y terminado mi primavera;

mi fuente de luz,  tus ojos, iniciaba un descanso,
todo en un momento había terminado
en el embrujo de la noche que iniciaba tu mirada.

Ahora, la luz del sol , lo iluminaba todo
y borraba todas nuestras fantasías,
me quedé solo con tu perfume a mi lado,

cerré mis ojos para seguir soñando,
encontré los tuyos también cerrados
y me quedé imbuido en mi propio sueño, a tu lado.

Jecego.

4 comentarios:

40añera dijo...

y soñaste que estabas soñando...

Hermoso
Un saludo

María dijo...

La luz amanece en su mirada abierta
desde la primavera de sus besos.

Un beso.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga 40añera.
Y soñé que estaba soñando; en realidad, uno no sabe bien cuando sueña o cuando vive una cosa. Ya un sabio dijo: la vida es sueño, y yo pienso que puede ser verdad; hay tantos momentos increíbles, que hemos ¿soñado o vivido?, que me llevan a esa duda.
Un abrazo. Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Pero Maria, si tus besos siempre fueron primavera y nunca van a dejar de serlo; ya verás mañana cunado salga el sol que todo está dorado como la sabia de tus labios.
Querida amiga, cuídate, necesito leer tus comentarios. Son como mi gasolina sin la cual apenas me muevo.
Un abrazo y hasta luego.
Jecego.