Amor en el Malpaís de Güimar

                       Costa y barranco de Güimar; plataneras  cubiertas de plástico.
                                                      Desde la Dehesa. Jecego.

Amada mía, que frío siento en mis huesos,
acércate, unamos nuestros cuerpos para pasarlo
juntos; lo sufriremos menos, será más pasadero mientras
nuestros labios juntos sigan encendiendo el fuego.
y nuestra sangre alborotada libre nuestra piel del hielo.


Somos abandonados del cielo, con calor de hogar,
en nuestra cueva de piedra en roca lávica oscura: 
como nido de águila, de gaviota o de animal lanar,
sobreviviremos unidos, al frío invierno en este nido
cubiertos con las pieles de ovejas, y nuestros besos
a estas frías y crudas noches lluviosas de invierno.

Sabemos que somos dependientes, yo de ti, y tú de mi
para encender la llama con nuestros besos;
calentar nuestros cuerpos con nuestra sangre ardiente;
saborear la miel de nuestros labios, y todo eso
para desafiar juntos, al tiempo frío de este crudo invierno.

Jecego.

4 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Buenos días Jecego, paso de mañanita a saludarte y leerte. Leo tus versos y tomo un trago de café. Como siempre un poema que es un canto al amor y a la mujer.

Un fuerte abrazo.

Jacque dijo...

JECEGO ... Lindo Poema ... Adorei ...


BEIJOS
BESOS

Katy dijo...

No sabía yo que los amores en Güimar fueran tan apasionados.
Bss

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, el amor siempre lleva algo de pasión, y de ceguera también, y creo que se da en todos los lugares de la tierra; aquí ocurre que yo defiendo a las de mi tierra, pero con la mente puestas en todas las las mujeres del mundo, por considerarlas hermosas de cuerpo y alma.
Ningunos existiríamos sin las EVAS.
Un abrazo amiga por tu visita y comentario.
Isidro.