Caprichos.

Me gustaría ser lo que tú quieres que sea
estar a tu lado cuando me necesites,
cubrir tus necesidades sobradamente
y que mis fuerzas duren hasta el fin de la pelea;

para que sea pleno mi placer  ardiente
y que el tuyo también lo sea,
y cuando terminemos  la tarea
nos miremos a los ojos triunfantes.

Jecego.

Los caprichos deberían ser abolidos, pero a veces  escapan al control del pensamiento.




2 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Los caprichos nos hacen vivir, es la salsa de esta vida..

y hay algunos admite admito, que no se pueden frenar... y sí se hace duele el corazón..

bellas palabras, caprichosas y azarosas..

Un besazo..

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga, mucha verdad; hay silencios que duelen más que una mala palabra.
Un abrazo. Isidro.