El hombre y el silencio.

El hombre entra en la multitud para ahogar

el clamor de su propio silencio.
Rabindranath Tagore.



El silencio no quería ahogarse en su cueva
y quiso salir a la entrada en busca de sonidos
cuándo se le acercó el viento y le dijo:
este no es tu mundo, viejo amigo;


vuelve rápido a tu escondrijo
donde no entren pájaros ni murciélagos
que romperían el silencio, tu silencio,
y dejarías de ser lo que eres, soledad y vacío...


Jecego.


4 comentarios:

Flor dijo...

Ni siempre el silencio es soledad y vacío.

A mi me gusta el silencio.


Besitos
Flor

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor, a mi también me gusta el silencio, sobre todo cuando está lleno de buenos recuerdos.
Gracis por tu cometario.
Un abrazo. Jecego.

Jacque dijo...

Lindo Poema........

BESOS
BEIJOS

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacqueline, gracias por tu comentario, los poemas solo son linos en la opinión de quien los lee. Gracias por leerlos.
Un abrazo. Jecego.