Dos arañas y un joven camaleón.


Dos arañas y un joven camaleón.

En una gran sábana de seda
por otra araña abandonada,
se encontraron dos arañas
explorando con sus patas;

sus tentáculos como dedos
acariciaban la gran sábana,
con el cuidado y recelo
que pudiera ser una trampa;

¡como era lo que hacían!
¡también era lo que pensaban!
y quisieron ampliar la red
como primeras asociadas,
poniendo a funcionar sus glándulas
y sus quelíceros en marcha.

Pero, hay sociedades que no funcionan
ni aún, compartiendo la casa,
ni aprovechando el trabajo de otro
ni de su seda ni de sus patas;
porque la  historia siempre se repite
casi con medidas exactas.

Y mientras trabajaban los nuevos arácnidos
tejedoras en aquella gran sábana,
un camaleón entre las ramas escondido
ejercitaba su lengua, y acariciaba sus patas;

el joven camaleón también había hecho suya
la gran tela de las arañas,
y ahora eran dos las presas
que estaban en su propia trampa.

Jecego.

2 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Y que paso????

por que a mi las arañas me caen bien..

osea que ojito.. ja,ja,ja..

que voy y le doy al camaleon..

besos

Katy dijo...

Jajaj no era una buena sociedad.
Me ha gustado mucho. Es casi un apta para los niños:)
Como bien dices "hay sociedades que no funcionan ni aún, compartiendo la casa,
ni aprovechando el trabajo de otro
ni de su seda ni de sus patas;"
Cuanta verdad hay en este verso
y los humanos siguemos empeñados en que si.
Un beso Isidro y buena semana