Mi hermano el árbol.





Un amanecer desde la Dehesa, Güimar. Tenerife. Jecego.
Yo andaba por el yermo páramo
buscando la sombra de mi hermano,
y una nube que buscaba su copa
me acompañó hasta encontrarlo;


allá lejos, en la distancia, 
donde la mirada se pierde,
creo ver la luz de la esperanza
de mi hermano hecho castaño; 


Es un castaño muy frondoso
que hundió sus raíces tan profundo,
que extraía agua del otro lado del mundo
por donde el río de la vida pasa;


como cuando tu paseas a mi lado 
mis ojos atraviesan tu traje de seda,  
para que mis ojos puedan llegar 
y posarme sobre tu corazón enamorado.


No pasa nada, porque en el amor
nada pasa,
cada paso es una sorpresa,
entre yo, y mi hermano,
y seguiremos el proceso
de materia cambiante
aunque ni tú ni yo podamos verlo,
mientras haya esperanza 
existirá la duda de que:
si aquel castaño, será mi hermano.


Soñar no cuesta nada
¡¡y es tan barato!!

4 comentarios:

Phausca dijo...

eres un poeta maravilloso, amigo mío!

una maravilla recorrer y disfrutar tus letras, gracias!

un abrazo fuerte.

Silvia Meishi dijo...

Es un poema muy reflexivo que me ha encantado leer.

Un abrazo, amigo.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Phausca, gracias por tu comentario. Sin gasolina el coche no camina y se para el motor.
Un abrazo, tu visita me anima. Gracias. Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Silvia, gracias por tu visita y comentario. Es un placer tenerte entre mis amigos. Es esta tu casa, visitame cuando quieras. Un abrazo. Jecego.