Mi casa frente al mar..


















Que lugar mejor puede haber
que mi casa frente al mar,
oyendo a las olas acariciar
a la arena y rocas a la vez.


Siento la felicidad y la nostalgia
y oigo por mis venas correr,
ese agridulce acontecer
del poder y no poder.


Ese mar hoy bonanzo
otras veces enfurecido, 
viene como arrepentido
con sus vecinos a dialogar;
y decirles que aquel lugar
es suyo por los siglos.


Ese vecino poderoso, el mar
siempre recordará a la arena,
que él es solo suyo, sin merma
y de ella,.... la mitad...


Dios quiera masa marina
que tus vecinos te ignoren,
que por hijos suspires
y por abandono les llores.


Que por las noches deambules
y de día no descanses,
que la luna te moleste
y te abracen los soles;


que los peces te beban
que las rocas te destrocen,
que la arena te cristalice
y te domestiquen los hombres,


que los barcos te surquen
que hagan heridas en tus aguas,
que sientas dolor en tu cuerpo
y se infesten tus llagas.


Y si todo eso no te enseña
a respetar a tus vecinos,
que te quedes solo en la guerra
a través de los siglos.


¿Quien te hizo tan fuerte
tan hostil, tan malvado
que a quien no te ha molestado
castigas con la muerte;


dejando viudas y huérfanos
a cada momento en el mundo,
llevándote a tu seno profundo
sin pensarlo un momento?.


Nada mejora tus sentimientos
no eres madre, no eres nada, 
solo una masa salada
de agua en movimiento.


Quien te hizo se olvidó
de buscarte pareja y amor,
y talvez sea ese el rencor
que invade toda tu masa;


y no te importa la raza
ni la fe ni el color,
solo aprecias el dolor
que produces en sus casas.


Yo quisiera perdonarte
y le pido al Creador,
que te busque un amor
que pueda enamorarte;


que teniendo algunos hijos
y sientas de madre el dolor,
seguro que aparecerá el amor
que empezará a mejorarte.


Jecego.





10 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Pero no es solo el mar, es el Universo completo, es el globo terráqueo que ya no soporta más tanto siglo sobre él.

Tu poema lindo.

Un fuerte abrazo Jecego.

Jacque dijo...

Eu estou usando outro perfil. Bloquearam minha conta oda, email e Blogs... Fiz outro email ontem.
jacquersbr@gmail.com

Beijo

Silvia Meishi dijo...

El mar es parte de nosotros, su visión nos tranquiliza y nos llena de fuerza.
Precioso poema, amigo.

Un abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja, gracias por tu comentario, y por ser mi ángel de la guarda y por traerme la luz que me falta para sentirme arropado.
El mar, ese mar que tanto nos da, y tanto nos quita, es una fuente de vida tan importante como el sol, pero... siempre tendremos porque quejarnos.
Un abrazo amiga y gracias.
Jecego

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacque, antes de ayer te envié un comentario a tu dirección anterior, y me extrañó no verte en el escritorio, tampoco aparecían tus blogs, solo tu perfil, el resto en blanco; ahora me explico. Ya nos contarás que te pasó.
Deseo se te resuelva pronto tan importante problema técnico.
Un abrazo y hasta luego. Mucha suerte.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Silvia; en verdad que el mar es esencial en nuestras vidas, sin él y el sol, con nuestra tierra, no seriamos nada, o por lo menos no soy capaz de imaginarme viviendo faltandome alguna de esas tres cosas.
Amiga, gracias por tu visita y comentario.
Un abrazo y hasta luego.
Jecego.

Jacque dijo...

Meu email e Blogs voltaram... LINDOS POEMAS... LINDA MÚSICA !

Beijo

Katy dijo...

Hola Isidro es verdad que todo esto es el mar, todo lo que has descrito en tus versos, pero para lo fue todo. Echo de menos el verlo, dichoso tu que puedes contemplarle todos los días.
Un beso

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacque, gracias por tu visita. Me alegro que hayas recuperado tus blogs, era una pena ver como se esfumaba el trabajo de tanto tiempo.
Un abrazo. Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, el mar lo es todo para todos; sin mar nada existiera,y, aún así, lo miramos no solo como parte esencial para la supervivencia, sino también para que su agua acaricie nuestra piel; y para que nuestros ojos se recreen viendo al sol levantarse sobre su masa.
Un abrazo.
Jecego