Día de la Madre. 3ª.

Madre, te fuiste cuando empezaba a conocerte
cuando empezaba a ser consciente de mi mismo,
cuando se abrían mis ojos al mundo y a tu amor
cuando apenas me creía que ser madre era un don ;

que los niños los traían las cigüeñas en un pañal 
desde París, volando, colgados de su pico,
pero, que ignorancia la mía, que triste fue tu partida;

me dejaste sin que conociera tu gran valía 
sin saber que ser madre es un don del cielo
y que nada hay igual bajo el sol como tener un hijo; 

no sabía que nada conlleva tanto amor como ser Madre
que nada reparte tanto amor como una Madre a su hijo
y que todo el mundo es nada para dar a su retoño;

he tardado tanto tiempo en conocerte Madre
que ahora leo todas las páginas de tu sabio libro
para conocer tus secretos de mujer sublime,

que madre solo hay una, igual que un Sol en la Tierra,
que un hijo es la esencia de una madre que quiso
dejar en su lugar la estrella más hermosa del Cielo.

 
Por eso Madre:
yo quiero  en tu día, regalarte tanto como de ti, he recibido,
pero no para pagar tus sacrificios impagables,
sino para aprender a ser como tú de bueno/a, ... Madre....

Jecego.

2 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Que bonita y que sentida.. aunque se vaya pronto una madre siempre deja una huella de amor que no se puede olvidar y que además crece en el corazón, con los años.

Un beso

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

El que no sienta el amor de una Madre, no reconoce su propia valía; no es nada según la tabla de sus valores. Cuanto mayor grandeza vea en si mismo, más reconocerá lo vale una Madre, su Madre.
Nadie verá en ti, lo que tu mismo no ves y demuestras.
Un abrazo como mamá y como amiga.
Jecego.