Lo que importa el tiempo.

















Te encontré por la calle mirando escaparates
con los ojos perdidos entre ropa de mujer,
sin ver nada mirabas, decías algo, y sin querer
volvías sobre tus pasos, mirabas y murmurabas
sobre algo pasado que imaginabas ver.

Quizá sobre aquella imagen que se llevó el tiempo
que aún revolotea a tu alrededor,
que tu y yo,  podemos ver,
aunque el tiempo la esté borrando de tu memoria
con la llama que sin tregua nos trae el viento.

Amiga, cuanto va de ayer a hoy,
cuanto nos ha robado el tiempo,
cuantas veces he ansiado tu presencia,
cuantas veces me he tragado mis lágrimas
y ahora, cuando el tiempo ha borrado
la rosa de tu cara, el azabache de tus ojos,
las curvas de tu cuerpo, y el fulgor de tu mirada,
me presenta ante ti, sin aviso, sin decir nada;

intentaste comentar algo, pero se ahogaron tus palabras,
y las mías quedaron dormidas, en mi alma,
nos miramos, y cada uno siguió su camino,
empujados por el viento de la mañana,
sin despedidas; como el entierro de dos almas.

Nuestras bocas silenciaron el encuentro
aunque nuestros pechos se desbordaban;
nos tragamos con lágrimas el orgullo
y nos refugiamos en el tiempo que no habla.

Jecego.

10 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Precioso poema, está demás decirlo. Saludos cordiales Jecego. Poeta amigo.

Carla dijo...

Hay amigo, qué precioso...qué nostálgico , lo que el tiempo nos cobra ...un amor...como bien tu lo dices:las bocas se llenaron de silencio, aunque los corazones querían hablar, pero jugó el orgullo para esconder las lágrimas y el tiempo cómplice no habló....
Un placer , siempre leer lo que escribes, un abrazo!

Sneyder dijo...

Que poema tan nostálgico y bello, pero en el orgullo se ahogaron sus palabras.

Este último verso lo dice todo.

Nuestras bocas silenciaron el encuentro
aunque nuestros pechos se desbordaban;
nos tragamos con lágrimas el orgullo
y nos refugiamos en el tiempo que no habla.

Saludos Isidro, después de las vacaciones.

Jacque dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja, nunca está demás decir algo, solo nos queda la peno de haber hecho algo, cuando callamos. Amiga , gracias por todo.
!Cuantas veces hemos fracasado por escuchar a nuestro orgullo?, aún siendo parte de nuestro ser, nos traiciona.
Amiga, un abrazo. Disfrutemos de este verano que nos asecha. Hagámosnos amigos de las nubes buenas.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Carla, gracias por tu comentario. El poema no es tan hermoso como los ojos con que lo miras. La vida siempre nos ha dado cosas hermosas, pero siempre ha dependido de nuestro estado de animo, y de momentos especiales.
Un abrazo amiga, que nunca me falten tus visitas.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Sneyder; cuantas veces nos ha fallado el orgullo, Cuantas hemos arruinado algún momento, por culpa de él, y cuantas no nos hemos arrepentido por no haberlo tragado, aún con lagrimas.
Amiga, un abrazo con el orgullo de recibirte como eres.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacque, gracias por tu visita y comentario; haré cuanto pueda por llevar alegría a tu mirada.
Un abrazo amiga, que las estrellas sonrian contigo.
Jecego.

Dilean de Bragança dijo...

Meu querido e distante amigo!

Venho assim, como chuva de verão, qdo menos se espera...e chego feliz em poder me deliciar em suas palavras tão doces, recheadas de sensibilidade e delicadezas.

"Porque eu gosto de receber
no meu jardim a sua sombra fresca,
ver as flores que enchem
perfume e tapetes;
partilha com a sua memória
a aurora da minha rosas. "


Perdoe a demora.
Obgda pela visitinha em meu(nosso) cantinho)

Fique com DEUS, estou com ELE!


MEU CARINHO E AFETO SEMPRE!


Bjus meus.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Dileam de Braganza. Muchas gracias por tu visita y comentario. Que placer tan hermoso poder leer tus letras. Un mensaje precioso lleno de sabiduría. Tus letras son un premio en vez de un comentario.
Un abrazo amiga y mil gracias.
Jecego.