El rumor de las olas

El rumor de las olas.
















El rumor de las olas golpean mis oídos
y rompe el silencio de aquel lugar,
 bajo la sombra gigante de una palmera
donde habíamos forjado nuestro nido.

Por las puertas al cielo que se abrían
entre las ramas del palmeral,
asomaba el azul como límite, como horizonte,
como cima de nuestra mirada, sueños y anhelos.

Detrás, el tupido bosque del palmeral 
competía con el mar, en sus lenguajes de sonidos,
glorificaban nuestro encuentro
y querían ganarnos la sutil partida.

Pero nada podía romper nuestro idilio,
aquello era solo un complot empobrecido,
no podían competir con nuestra aventura
entre el rumor del viento y las olas.

El tiempo impuso la cordura en el lugar,
se fue el viento y callaron las olas;
se rompió el freno y comenzamos a invadir
la barrera sutíl de las sombras,
ocultos tras la cortina de la noche
al son del murmullo de nuestras cosas. 

Jecego.

2 comentarios:

Sneyder dijo...

Qué bonita historia de amor… nada podía romper nuestro idilio, se fue el viento y callaron las olas.
Ocultos tras la cortina de la noche y al son del murmullo de nuestras cosas.
He sentido el rumor de las olas y la suave brisa del mar con tu poema.

Saludos

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Sneyder, que bonito es escribir y recibir comentarios omo el tuyo. Amiga es un placer recibirte, tu visita me hace mejor.
Un abrazo.
Jecego.