Olvido.

Olvido y el viento.
(21 de Junio 2010).

Estaba atravesando un desierto
y me encontré un oasis perdido,
me senté a su sombra recogido
y escribí su nombre en el suelo;

la arena hizo de cuaderno, y mi dedo,
de pluma, piz o yeso, recuerdo,
de mis labios brotó una sonrisa
y de mi pecho salió un suspiro.

Descansé,  y seguí mi camino
hasta la orilla lejana de un río,
al mojarse mis pies recordé
que no había borrado su nombre,
que se había quedado dormido
a la sombra del oasis aquel; 

ahora busco en cada grano de arena
del desierto y del río,
cada letra de aquel nombre
que dejé en el oasis por olvido;
por si el viento que es amigo
quiere juntarnos de nuevo.

Jecego

6 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Que bonita...

que bonita, que romántica, que sugerente...

tienes mucha facilidad para hacer poesia de cosas que otros hemos soñado..

por eso llegas..

Un beso Isidro..

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Estrella, estaba puliendo el poema y me llegó tu presencia, sin arena y sin río, quizá solo sea tu esencia, elevada por el viento. Seguiré moviendo la arena, del desierto y del río.
Jecego.

Sneyder dijo...

Siempre perseguimos una estrella, un sueño, ella te ha guiado a escribir el poema.


Saludos

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Sneyder; gracias por tu visita y comentario.
Siempre hay una luz que ilumina nuestro camino; un pensamiento que nos acompaña, y un silencio que nos habla.
Gracias por tu visita. He intentado entrar en tu blog blanco y negro, pero no puedo hacerlo, me quedo en la pintura. Probaré en otro momento.
Jecego.

Jabo dijo...

Hola Isidro, he tenido la suerte de dar con tu blog. Lo que he leido me ha encantado, por lo que te felicito. Haces la poesía fácil... con lo que me cuesta a mi!!
Abrazo. Jabo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Jabo; gracias por tu visita y comentario.
Es un placer tenerte como amigo, y mi mano llegue tan lejos.
Yo no soy poeta, aunque me gustaría serlo. Solo escrivo mis vivencias de cada día, y como jovi la pongo en este blog. Tengo 78 años, y solo llevo doso tres aprendiendo, y como loro viejo no aprende lenguas, me limito a reproducir mis recuerdos.
Un abrazo amigo, que la salud y la felicidad sean tu compañía.
Jecego.