La Palmera.

La palmera abatida.



















Que tormenta tuvo que haber
para abatir a una palmera,
que con sus brazos extendidos
desafiaba a la tierra;
clavando en ella sus raíces
mientras extendía sus brazos al cielo.

Dios no quiso permitir
luchas entre sus hijos,
y mando a su guerrero el viento
a  poner paz en sus nidos;


hablo con la palmera primero,
luego con su fantasma el cielo,
y como ninguno quiso escuchar,
echo la palmera al suelo.


Ahora busca entre parajes
a su querido forastero;
porque sus alas no llegan
ahora tan lejos:


la tierra le ha limitado el agua,
y el sol, la luz a su cuerpo,
así ha pagado su ira
la palmera en el suelo.

Comerá sus propios dátiles
verdes en este tiempo,
porque al verse hermosa creyó
que su fin, no era terreno;


y quiso salirse de sus dominios
ignorando las leyes del universo,
y que Dios da a cada uno
su trocito de terreno.

A veces éste  no es bueno
y hay que trabajarlo,
para eso tienes tus raíces
tus ramas,
el sol,
el agua,
y tiempo,
mucho tiempo, para labrarlo,
pero nunca, desafiar al cielo.


Jecego.

6 comentarios:

Katy dijo...

Bellos versos pero algo duros le dedicas a uno de los símbolos mas hermosos de tu tierra. La palmera.
Dudo que desafiara nada, es hermosa, bella con sus ramas al viento
Un abrazo

María dijo...

Hola, Jecego:

Como siempre tus versos tienen vida propia, y mucha luz.

Saludos.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Katy, ¡Hola! Gracias por tu comentario; esa es una palmera imaginaria, de carne y hueso.
Por mi pantalla pasan todas tus entradas, y se me ocurre pensar: que eres una fuente inagotable de pensamientos, palabras y obras.
¿Habrá alguien que dé más? Hija, cuidate..., te necesitamos por mucho tiempo...
Un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga María, vengo de las fallas de Valencia, versus, tu blog, donde encontré: imagenes soñadas, luz por todas parte, amor en todas las imágenes, fervor en la gente, y mucho olor a polvora.
Amiga, déjame despertar, porque aunque viejo, sueño.
Um abrazo, amiga, que seas tan feliz como nos haces a nosotros, tus lectores y amigos.
Jecego.

Pluma Roja dijo...

Veo que tienes una publicación prolifera Es una capacidad inagotable de producir bellas letras.

Un beso Jecego.

Aída

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja, gracias por tu comentario.
El ue hace lo que puede, hace bastante.
Un abrazo, y suerte; feliz día de la madre.
Jecego.