El viento como vecino y amigo.

El viento como vecino y amigo.

                                                      


















Una flor compartía su espacio
con un cardo seco al lado,
sus pétalos estaban heridos
por las espinas del cardo.


La flor trataba de evitar su contacto
apartando su tallo del cardo seco,
pero el rígido cardo no podía
evitar herir de la flor sus pétalos;
y cuando el viento lo movía
clavaba sus púas, en su cuerpo.


La flor estaba herida en su corola
y perdía los sus colores de cielo,
sus perfumes que estaban heridos,
estaban perdiendo su fuero;
por las heridas que su vecino
que sin querer clavaba en su cuerpo.


El viento seguía impasible, a su ritmo,
cumpliendo con su trabajo de mover
a las plantas, esparcir sus semillas,
llevar sus perfumes por doquier;

para que todos los seres de la tierra
disfruten del mismo placer,
así, cuando una flor pierde sus pétalos
otra está por nacer;


y ésta nacerá separada del cardo
porque su madre le enseñó sus heridas,
y la hija aprendió de su madre,
que de la vida hay que aprender.


Evitar las malas compañías
es sano por principio,
una manzana podrida, pudre a un cesto
pero un cesto de buenas, no salva a una podrida. (María de la Paz  Ruiz Rodriguez, de Gascón)


Jecego.

9 comentarios:

Wanderley Elian Lima dijo...

Olá amigo
Mesmo ferida a flor espalhou sua semente e seu perfume por vários lugares. Belo poema.
Um abraço

medianoche dijo...

Qué bonita entrada, un cardo solo entre las flores que mas podía hacer, el viento que es más fuerte lo balanceaba y el sin querer lastimaba a la flor, no sabemos si fue por amor, pero si las demás flores aprendieron una lección, el cardo se quedara triste entre el polvo y el viento que lo atormenta, como me ah gustado leerte, es precioso.

Besos

makistakis dijo...

¡¡¡¡¡Eeehhh, mi buen amigo Isidro.
Muy profundos pensamientos naturales expresáis en este.
Chapo por esa –con vuestro permiso y el de, (María de la paz Ruiz Rodríguez de Gascón)-Moraleja, que me permito plagiar y reproducir:

“Evitar las malas compañías
es sano por principio,
una manzana podrida, pudre a un cesto
pero un cesto de buenas, no salva a una podrida. (María de la Paz Ruiz Rodríguez, de Gascón)”

Saludos AMIGO.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Wanderley, gracias por tu visita y comentario.
Es un placer verte en mi blog.
Voy al tuyo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga medianohe. Gracias por tu visita y cometario; que ontradicción llamarse medianoche y tener más luz ue un día de Agosto,
Amiga ,gracias por ser tan amable en tus comentarios.
Un abrazo con todas las estrellas del cielo, que iluminen todas las noches.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Makistaki, estimado amigo, María de la Paz fué mi maestra en primaria; en aquella época, fué maestra de una escuela de barrio, estuve con ella hasta los doce años y seis meses; luego me fuí a trabajar a una farmacia donde estuve hasta los 25 años; durante ese tiempo hice bachiller y Practicante en medicina y cirugia.
A ella le debo todo lo que sé, el resto de estudios los hice libre.
Toma lo que quieras de mi blog, es libre, como yo.
Espero publicar otro blog que se llama Apuntes para la Salud de Jesús Cedrés.
Un abrazo, por tu comentario.
Jecego.

makistakis dijo...

Mi buen y GRAN-de corazón- amigo Isidro.
Gracias por aclarar.
Sois un gran libro abierto. La edad nos hace maduros verdad.
Ella estará muy orgullosa, de ver el alumno que formo.
Deseo ver ese nuevo blog al que dedicare el tiempo posible, pues los temas de salud y más a nuestra edad siempre son bueno conocer consejos de fieles amigos.
Un muy fuerte abrazo del CENTRO a la ISLA.

Estrella Altair dijo...

Jecego... yo no estoy de acuerdo en que la pobre flor tenga que soportar al cardo, todo el rato, seguro que como son inteligentes, generó algo para no ser continuamente atacada.... las flores son mas inteligentes que nosotros.

Un abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Estrella, esa sabia flor sabía que era su malvivir, convivir con ese cardo, que aunque él no quería hacer daño, el viento lo empujaba y hería a la flor; por otro lado la flor no quería que sus hijos nacieran cerca del cardo, y se habló con el viento para que alejara sus semillas.
Como cualquier MADRE da la vida por sus hijos.
Celebremos su DÍA.
Un abrazo mi amiga.
Náyade tiene una poesía muy bonita para las madres.
Jecego.
Mi blog, éste, fué remodelado por Náyade y el nuevo, "Apuntes para la salud", me lo hizo ella.
Abrelo desde el lado izquierdo parte superios de éste-

Un abrazo, madre y amiga.
Jecego.