Yo soy mi destino.

Yo soy mi destimo.

Mi cuerpo recorre los caminos
que fueron mis senderos viejos,
buscando los recuerdos olvidados
en mis andares eternos;
confundidos con mis cantares
mis palabras y mis sueños.

Las piedras me miran al pasar
en un lenguaje que comprendo,
porque ellas son también ejemplar
forma de recuerdos, talvez su eco;
con formas de cuerpos sin vida
o quizá la misma, vista en un espejo.

Y en su lenguaje tosco y rudo
sin palabras ni gestos me dicen:
no busque fuera de ti, tus recuerdos
porque lo tuyo lo llevas dentro;

y es trabajo esteril y vano
perder el tiempo buscando:
fuera de tu contexto.

Los recuerdos sobreviven al cuerpo,
las palabras no se las llevan los muertos,
perviven en la mente de los vivos
y las repiten en sus recuerdos;

porque en cada uno de nosotros
hay un poco de los nuestros,
que están abriendo el camino
para nuestro viaje perpetuo,
y así poder encontrar el destino
en los límites de nuestro cuerpo.

Jecego.

En cada uno de nosotros quedan residuos de nuestros ancestros.


6 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Y sí, Jecego, en cada uno de nosotros están las palabras de los nuestros, quedan sus palabras convertidas en suspiros y sus figuras convertidas en recuerdos. Lindo Poema digno de un poeta.

Saludos cordiales

Hasta pronto amigo.

Constance dijo...

Queda la piel de cada uno de ellos, su olor, sus suspiros y la sal de sus lágrimas.
De aquí me llevo también algo de ti, que perdurará en el tiempo hasta encontrar su destino.

Besos entre susurros

Flor dijo...

Muy bello tu poema como siempre y este lleno de sabiduría.
Y las flores que estaban junto a las piedras los las viste que te miraban?

Besiños
Flor

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Pluma Roja, gracias por tuvisita y comentario.
Aún cuando nos hayamos ido, nuestro recuerdo perdurará en la mente de nuestros descendientes.
Un abrazo amiga.
Hasta luego.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor, gracias por tu comentario.
Las flores no me miraban por miedo a tu competencia.
Las flores tambien son celosas.
Un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Constance, gracias por tu viita y cometario.
Es un placer para mí sentirme visitado por tí, como estrella vigilando desde el cielo, una luz que en la tierra apenas tiene brillo.
Un abrazo de bienvenida.
Jecego.