Oigo tu voz, pero no puedo ayudarte.

Oigo tu voz pero no puedo ayudarte. 



Mirando a través de los cristales de mi casa
Veo como el viento abate las ramas,
Del naranjo de un jardín cercano
Que queriendo quejarse hablaba;


Y parecía decirme en silencio:


Cúbreme un poco como puedas
Del viento que rompe mis ramas,
Que yo te pagaré regalándote
Mis azahares, y mis naranjas.


Pero el naranjo era de doña Petra
Y no estaba a mi alcance ayudarle,
Seguí escuchando la música
Del viento en sus ramas;


Evadiéndome de la ayuda
Que yo pudiera prestarle.

El naranjo siguió sufriendo en sus ramas
El azote del viento enfurecido,
Y el naranjo cedió al acoso
Dando por perdidas sus ramas;


Que rotas, sin vida, en el suelo,
Lloraban, lloraban y lloraban,
Porque la suerte le había abandonado
Dejando yelma y fea su cara.


El viento se fue, había llegado la calma,
Pero el naranjo seguía llorando,
Porque nadie le había escuchado
Cuando pidió que le ayudaran;


Ahora no podía compartir los perfumes
De su preciosa flor de azahar,
Tampoco tendría naranjas,
Porque el viento se llevó sus flores.


Y el que escuchó mi voz
Y no quiso socorrerme
Cuando el viento me azotaba,


Se quedó sin nada, como yo;
Sin perfumes, sin fruto y sin ramas;
Decía el naranjo….y yo pensaba…


Jecego.


10 comentarios:

Montxu dijo...

Bello y triste cantar. Me suena un poco a la añoranza del recuerdo a un ser querido.

Me gusta mucho.



Un abrazo amigo mio.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Montxu; gracias por tu visita y opinión. El narajo al que me refiero lo tengo frente a mi casa, en una propiedad ajena. Pero como el naranjo es mi vecino lo tengo como amigo. Sus dueños murieron y sus herederos son muchos.
No habla, pero lo siento.
Un abrazo y hasta luego.
Jecego.

cantinho she dijo...

Olá! Voltei! Passando para dizer que amei as suas palavras em meu cantinho e me fizeram muito bem. E agora é hora de voltar!
Beijinhos!
- Cantinho She -

Pluma Roja dijo...

Igual que el naranjo. los humanos. Cuando llegan a escucharlo ya es tarde. ya se olvidó o dio la espalda, a quien antes solicitó ayuda o su amor.

Bello Poema Jecego.

Un placer leerte. Hasta pronto.

María dijo...

Y el viento se fue, llegando la calma, aunque el naranjo seguía llorando...

Resulta algo nostálgico tu poema, pero no por ello deja de ser bello, encantada de volverte a leer.

Saludos.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Maria. El naranjo lloraba por su flor y frutos que había perdido, yo estoy nostalgico viendo como vuelan mis años.
Pero no me importa, porque he vivido y puedo contarlo.
La vida solo es una pequeña porción de tiempo que quedo bloquedo en un cuerpo animado, y seguirá volando en el tiempo hasta hacer una nueva parada.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Cantinho She, despues de cada noche, amanece un nuevo día radiante que nos trae nueva luz.
Empecemos de nuevo con una aurora diferente.
Un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Pluma Roja. Tienes razón, siempre dejamos para luego lo que deberíamos hacer en el momento, o damos la espalda aparentando no haber visto o escuchado nada. Solo la conciencia te hace reconocer el error, pero ya es tarde para rectificar.
Gracias maestra por tu visita
Un abrazo.
Jecego.

ego_mismo dijo...

magnifico y sublime no tengo palabras

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

ego mismo, Gracias por tu visita, gracias por tu comentario y gracias por ser tan expresivo.
Todo en la vida es hermosa, pero nada como la expontaneidad. Epero escrir otras que te llenen igual
Un abrazo.
Jecego