Un sueño del 31 de diciembre del 2.015.

Un sueño del  31 de diciembre del 15.
Escrito hoy día 02 de Enero del 16.
AMIGOS. FELIZ AÑOS NUEVO. Hoy cambiamos de poemas a sueños.

Hoy, haciendo uso de mi memoria estoy dibujando en mi frente y escribiendo en esta página la aventura infinita de un sueño precioso que tuve a las doce de noche de fin de año.
Mientras esperaba las campadas de esa hora, sentado en una tumbona y cerca de una mesita, donde tenía las uvas, miré al cielo lleno de estrella y de entre todas ellas, surgió una muy hermosa, la más hermosa del cielo, cubierta su estructura física con un camisón rojo hasta por encima de las rodillas,  era tanta la luz de su rostro, que me despertó, creí, de aquel sueño, que me dio la oportunidad de oír las campanadas.
Hasta aquí todo es normal, los sueños, sueños son, pero, horas más tarde, aún estaba viendo aquella estrella conmigo; estoy convencido, hasta donde pensar puedo, que el cero y el infinito es el mismo punto, dormido o despierto, mirando al suelo o mirando al cielo, cuando estás conmigo, o te has ido;  pensaba y creía mientras dormitaba y soñaba, en la tumbona de mi patio.
Cuando llegó la luz del amanecer; aquella luz del sol multicolor, tullido de frío, sacudí mi cabeza y  desperté de aquel sueño precioso, que había tenido pensando en ti.
Ya había pasado el año viejo, y el nuevo me cogió desprevenido y sin saber porqué me encontré en el año 2.016;  quizá justificando lo del cero y el infinito.

Jecego.