Solo la luz manifiesta al hombre.

Solo la luz manifiesta al hombre.

Cuando la persona habita en su sombra,
cuando aún la luz no le ha mostrado su ser,
si aún el silencio no le ha llamado por su nombre
se esconde detrás de una palabra sin voz
esperando que la luz le muestre su cara;

se mira en una palangana de agua clara,
y no se reconoce; no ve nada,
mueve el agua, y cree ver una mar enarbolada,
mira a su lado no se ve, y entristece;
se pierde en su sombra, guarda sigilo y calla;

envuelto en una nube oscura de silencio
se pierde dentro del agua, su espejo, y comienza
a divagar y a desenhebrar aquella nube que le ciega,
aquel misterio que le ata a la noche inmensa
hasta que abrió una ventana y entró la luz de la mañana.

El hombre pudo verse, se manifestó su cara,
y descubrió que la luz, es mucho más que una palabra,
y que sin luz y tiempo, no hay nada.


Jecego.