Nuestro primer paso fuera de nuestro marco.


Nuestro primer paso fuera de nuestro marco.
Siempre que adelantamos un paso nos adentramos en el futuro; entramos en lo ignoto, en lo desconocido, en lo que buscamos para bien o mal, pues es nuevo para nosotros; solemos decir: te pasaste un poco, o pisaste la raya de lo prohibido, llegaste al umbral de lo ajeno de lo prohibido; pero, si no damos ese primer paso, creo que no hemos avanzado en la vida, seguiremos viviendo en lo vivido sin pena ni gloria; seremos como la ruleta que da vueltas sobre su eje hasta que se acaba la energía del primer impulso; ciertamente, en diferentes ocasiones somos una u otra cosa, y a la vez estancos inmóviles como la mesa de la ruleta.
Seamos como somos, atrevidos, y no dejemos de dar el primer paso sin olvidar mirar donde ponemos el pie, mirando al frente con ansias de llegar,  seguros de sí mismo, sin la pesadumbre de dudar si será bueno o malo, darlo con valentía.
Nuestro amor por la vida, debe estar sujeto a nuestro caminar sin inquietudes para que nuestro final esté lleno de alegría; feliz como un sueño hermoso, sutil y primoroso como una rosa blanca.

Jecego.  Martes 25 de octubre del 16.