Después de irte.

Después de irte.
Jueves 11 de febrero del 16.

Sigo aquí a la sombra de tu sombra,
asido de la mano de tu sueño;
mordiendo con mis labios
la llama ardiente de los tuyos
al regazo amable de un momento;

no  dejo que una ola de viento
arranque mis manos de tu cuerpo;
me abrazo a ti, como abrasa
la llama al leño que devora
para hacerlo llama y cálida luz;

no quiero ver más allá de mi sueño,
quiero perderme en la sombra de tu sombra;
donde la luz no llegue, y perderme
en el calor de tus brazos aunque ardan
mis labios en tu boca, mientras me besas;

quiero ser esa luz azul cereza,
que cuando se reduce la leña
y acaba el viento,
termina mordiéndose el labio
en una angustia extraña de silencio.

Jecego