Precioso amanecer

Precioso amanecer.

Amanecer sin destino;
las nubes corrían como locas
sin dirección alguna, alborotadas,
hasta que llegó el sol y les dio 
el color de su llama.

ellas se pintaron como sol
y lucieron su traje de gala;
todas querían ser abrazadas por él,
querían que su cuerpo fuera dorado
por el calor de sus rayos y flama;

todas querían ser cenizas de él
para convertirse en nebulosa alborada;
y fue así como se hicieron nubes
de colores todas,  en una mañana soleada.

Jecego. 25 de abril del 16.