Piedras en el camino.


 Piedras en el camino.

Dime donde no estás,
donde se acaba tu camino,
en que calle no está tu nombre,
en la esquina o en la calzada
como placa o como adoquín;

dime si el silencio es tu voz
o si cualquier nombre es tu nombre,
miro a la luna cada noche y digo:
pasará una semana para verte como hoy
con el revés de tu cara, mirándome.

Me miro en el espejo roto de tus lágrimas,
y en cada trozo te veo, mirándome;
pero entera, solo en la esquina o en el suelo.

Das nombre a tantas calles y caminos
que todo quedaría vacío y sin color
si se borrara tu nombre.

El día se hace corto y la noche no te alcanza,
el que te siga pierde la esperanza
de compartir un rato contigo,
porque siempre hay algo que te llama o espera
a la orilla de algún camino.

Luna clara en la noche.


Jecego. Güimar, 23 de julio del 16.