En mi paseo matutino.



En mi paseo matutino.

He visto llorar a una flor
cuando amanecía;
me paré para verla y pregunté
porque lloras, flor preciosa;
me miró y entre lágrimas me dijo:
lloro porque le amo, y no me dijo adiós
anoche, cuando se iba.

Y llegó la oscuridad profunda, y ya vencida,
se durmió la flor,
y en el nuevo día, no recordaba nada
era bella como siempre y reía;

volví a verla y se me sonrió al verme
sus pétalos avivaron sus colores;
quizá recordó que ayer cuando lloraba
le había dado vida y consolaba, mirándole.

Creo que refería al sol, su amado
que no le avisó cuando se iba;
le dio frío su partida, y sentida
lloraba por sus cálidos brazos, perdidos.

Jecego. Viernes, 08 de junio del 16.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Muy tiernos y sentido. Cuídate. Algún día volveré.Ahora la realidad ocupa mi tiempo. Lo virtual puede esperar. Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias amiga Katy. Tienes razón. Un abrazo.