Déjame imaginarte.

Déjame imaginarte.

Yo te crearé a imagen de mi sueño
hecho de palabras, silencios y perfumes;
sonriendo cuando me miras,
con rumores de besos, abrazos y un te quiero
envuelto en el almíbar de tus labios
tras un muro de silencio.

No serás visible más allá de mis ojos,
nadie podrá oler el olor de tu piel,
nadie podrá ver tu cuerpo
de imaginado viento en un mundo vacío;
solo yo puedo verte,
olerte,
tenerte y sentirte,
porque tu eres para mi
la imagen de un sueño presente
creada por mí, con retales de sueños.

Tú y mi imagen, son mi destino.
Yo y mi sueño vamos a tu encuentro:
por las orillas de mi sueño,
las greñas del viento,
los canales del mar,
y las veredas del desierto;

con la luz de tus ojos
y la magia de un sueño,
el temblor de un abrazo
y el sabor exquisito de tus besos.


Jecego.