Cuando una ola se aleja con el viento, después de besar su arena.



Cuando una ola se aleja con el viento 
después de besar de mi playa su arena,
la luna le acompaña a su guarida
donde un gran océano, le espera.

¡¡Que grande es el silencio que observo,
pensamiento  gris en mi mente pensante!!.
Hondo, profundo y callado,
con una herida mirándose en el dolor
en este espacio inhóspito que habito.

Un halo de esperanza es mi primavera,
un sueño bordeando tus orillas,
un placer  ser las manos que te modelan
ser el viento que emite tu voz
y esa lagrima que se asoma, cuando me miras.

Me duelen esas palabras tuyas que visitan
caminos ajenos a mi destino;
me duele navegar por esas veredas de la mar
donde llega tu voz enorme y franca
con fragancia de rosa, y ternura de suspiro.

Me duelen tus andares sigilosos por el silencio,
me duelen tus promesas con tersura de arena;
me duelen los ojos de mirarte,
los pies de seguir tus pasos,
y me duele mi arena viendo como te alejas
como una ola gigante, de mi arena.


Jecego. Martes 13 de septiembre del 16.