Ayer distinto a hoy.

Ayer distinto a hoy.

Ayer fue un día maravilloso
y hoy también lo quiere ser,
pero no confundamos lo pasado, real,
con lo que pueda ser hoy, posible, incierto;
que también puede ser hermoso.

Hoy al cerrar la ventana
y con el sol de frente
vi. reflejado en el cristal
mi imagen inconsciente
mirándome a mi, que me miraba;

y renuncié a verme siquiera
fuera del cristal que me miraba;
aquella imagen mía que quería
ser yo a mis espaldas y escribir
una poesía sin que lo supiera;

quimera me sentí y no lo era
solo una imagen desdibujada
pretenciosa quizá, reflejada
por el sol en la mañana
del cristal de mi ventana.

Cuando la cerré observé
que sin luz no hay nada,
ni siquiera sombra;
que el cristal me engañaba,
que era yo el que escribía,
y no, la imagen del cristal que miraba..


Jecego. Lunes 25 de abril del 16.