Adónde vas.



Adonde vas.

Sin rumbo y solitaria,
nuestro amor no es solo silencio
que no sale de su rincón por nada;
no podemos separarnos porque
estamos unido en una palabra,
que nos hace mudos, que deambulan
mordiendo al silencio, para que salga.

Pero no sale, cumpliendo su promesa, 
su destino es un secreto
como el silencio que te guardas;
llevando en tu mano
la cadena que te amarra
de viento, de recuerdos,
vacía, sin sustancia
por ese camino solitario
lleno de todo y de nada;
acompañada por tus recuerdos
y la luz de tus ojos, alumbrándola.


Jecego.