Siempre en ti y contigo.




Siempre en ti y contigo.

No me canso de seguirte
junto al viento te sigo a todas partes;
me abrazo a tu cuerpo y veo en tus ojos
el deseo gozoso de besarme;

te dejo, te dejo, te dejo hasta ser uno solo
abrazados en un instante
que queremos hacer eterno
y seguimos juntos caminando.

Levantamos los ojos hacia el horizonte
cogidos de la mano caminamos juntos,
cuando se acabó el día pedimos a la esperanza
ver con los ojos cerrados nuestro camino;

y nos escuchó, se hizo la luz en nuestra noche
y sin perder el paso, caminamos, caminamos,
y sin perdernos, sin perder el hilo,  todo el tiempo
llegamos a nuestro destino en el mismo abrazo, y el mismo beso.


Jecego.