Rosa eres para el mundo,
para mi, primorosa mujer;
pétalos, tu bella imagen,
estambres tu sedosa piel,
antenas la piel de tus labios
y filamentos la yema de tus dedos
con lo que acaricias mi mundo;
y ya, escondido en tu ser
guardas con mucho celo:
estigmas, estilos, ovarios y óvulos
tu graciosa esencia de mujer.

Preciosa, permíteme comprarte con un rosa;
aunque nunca olvidaré, tu esencia de mujer;
que son diferentes tus encantos Divinos
a los de la bella, codiciada y refulgente flor,
aunque se ponga triste, la primorosa rosa..

Jecego. Domingo 15 de mayo del 16. (San Isidro).