Mirando al mar desde mi Isla.

Mirando al mar desde mi Isla.

Toda la mar era azul celeste
que empezaba a presentarse ondulada
como un desierto de dunas;
sobre la cresta de las olas cabalgaban
trozos del cielo entre la espuma blanca
creando un cuadro de enorme envergadura;

se me pasaron las horas, mientras miraba
mis ojos iban y venían con las olas
hasta el punto que creí que lloraba, cuando reía,
viendo a las olas tan divertidas en su vaivén
revolcándose en la arena de la playa,
mientras las rocas le esperaban para calmarlas.

Aquí, en esta orilla de ti, me sentí roca
y miraba a la arena desde arriba;
quise hacerme día y me sorprendió la noche
y no pude ver  como acabo aquel milagro
que Dios había puesto ante mí, y yo miraba;
eras tú mi Isla que mirabas al mar, y yo te miraba.


Jecego.

1 comentario:

María del Carmen Díaz Díaz dijo...

Que hermosa es nuestra Isla y que bonita descripción de ella. Un abrazo .