El hombre se adivina y se piensa.


El hombre se adivina y se piensa.

El hombre es un resumen de sí mismo,
se mira en su espejo y reconoce;
se hace silencio y calla su destino, 
tierra y agua, día y noche y mucho silencio;   

luego se hace tiempo y se mide,
también mide su espacio y comprende,
que él es la memoria que había perdido
en el tiempo y espacio que vivió siempre;

que es memoria perenne de espacio y tiempo,
esa luz que siendo sombra se eterniza
para crear su propia luz en este mundo nuestro,
que es la misma luz de siempre, en nuestra memoria.

Jecego. Miércoles 18 de mayo.