Cuando hagas recuento.

Cuando hagas recuento.

Hay momentos, miradas y palabras
que perduran mucho tiempo en la memoria;
aquellos gestos que no tuvieron nombre
porque no encontraron la palabra apropiada;
aquellas cosas íntimas que se perdieron
sin darse a conocer; 
nuevas en un momento diferente
que llenaban aquel tiempo, en aquel espacio reducido,
vacío de todo;  
aquel fluir de pensamientos sin nombre
que ahora bailan sin sentido, sin acordes,
cargados de promesas, de silencios y de sueños,
vagando en el aire, sin ramas para posarse,
llorando el tiempo inútil de su fracaso,
esperando por si el viento o la lluvia
le trajera un recuerdo del pasado,
de alguna promesa que se truncara
cuando empezaba a ser realidad;
o de algún latido que en su comienzo se perdiera
de alguna promesa, herida en su luz primera;
o de una mirada que no llegó a ver el sol de su día.

Cuando hagas recuento de tus pensamientos,
aquellos que en su momento se grabaron en tu memoria
faltáran en tu inventario, ven por ellos, yo los guardo
en el calor abrasador de mis brazos
y en el cálido aliento de mis ardientes labios;
te los devolveré todos, despacio, en el mismo espacio
pero en un momento nuevo; grabándolos repitiéndolos,
hasta completar tu inventario;
y empezaremos a repetir lo mismo de nuevo,
porque nunca aprendemos, a pesar de los palos....

Jecego. Sábado, 14 de mayo del 16.