A veces el silencio habla

A veces, el silencio, habla.
09 de enero. Sábado.

Abrió la boca y brotó el sonido,
se llenó todo y creció entre los pinos;
se elevó con el viento y voló
hasta mí, su preciado destino;

se hizo palabra en el bosque
no quiso ser materia entre las piedras;
quiso ser voz y llevar sus cantares
a aquellos corazones que como hiedra
solo saben trepar por las paredes, calladas.

Armonizar con el viento sus sones
con su clorofila, atrapar al sol;
y con sus hojas tímidas guerreras
arañar tus paredes con sus uñas
y aferrarse a ella con todas sus fuerzas;

hacer música con su fotosíntesis.
y en cadenciales sonidos crear su medio;
medio despierto, medio dormido,
y en un repetitivo son hacer melodía
que llevará el viento, cuando cierre la boca,
algún día.

Jecego.