Un loco a una loca, loquita.

Un loco a una loca, loquita.
Martes 15 de septiembre del 15.

Él le decía: no me dejes morir sin besarte,
que mi destino final sea tu boca;
estoy loco sí, pero es de hambre por tenerte
con ese desasosiego que da el amor
que nunca conocí antes de conocerte.

Encerrados en un mundo de silencios
donde todos gritamos a la vez para no oírnos;
donde lo intocable se hace río manso y espejo
de mi locura y aferro, a soñarte, ya despierto.

Quiero curar mi locura, teniéndote, mi loca,
quiero que seas  el  bálsamo de mis desafueros
abrazado a ti, diciéndote, te quiero.

Ábreme tus brazos para refugiarme de mi locura,
dime te quiero y cúrame este mal mío
que me regalaron mis ojos, cuando te vieron.

La loca, se hizo la loca y loquita se abrazo al loco.

Jecego.