Tenía prisaa la Luna.

Tenía prisa la Luna.

Ví a la Luna muy de prisa surcando el cielo,
me dijo adiós mientras se alejaba;
se perdió entre la nube arbórea
de un paseo largo, muy largo;

la perdí de vista, sobre un fondo
de riscos y montañas;
paraíso de soles celestes
entre unas nubes blancas;

de fondo había un cielo azul
detrás, su cámara,
captando imágenes únicas
de un momento, instantáneas;

que entrega a su amigo el sol
que ordena o no, se compartan,
que reparte en sus agencias
más allá de las galaxias.

Sueños son sueños,
esperanzas, son esperanzas,
llegar a ellos es un destino
que pocas lunas alcanzan;

y se pierden en un mundos desconocido
llevando consigo su cámara.,
por un terreno resbaladizo
lleno de sombras extrañas.

 Jecego.