Siento hambre y sed de ti.

Siento hambre y sed de ti.

Te devoro, como el tiempo me devora a mí,
te tomo en mis manos y devoro tu cuerpo
poco a poco mirándote a los ojos,
hasta que tu sangre sea vino para mí
me emborrache y haga sentir mono
en la copa de los árboles, gritando, ji,ji…

Te devoro en mi pensamiento,
en cada corriente de aire que pasa,
en cada rama que queda,
en cada baya que brota, y hasta
en la flor que te mira, te devoro,
dejando sin savia a la primavera.

Cada noche siento tu ausencia,
cada día quiero romper la luz,
como lobo hambriento grito en la loma
pidiendo tu carne y tu sangre;
pero la luna te oculta en su seno
permitiendo que yo pase de hambre.

Así mi pecho y mi estómago se incendian
de sed y hambre de ti;
mis labios se hacen esponjas secas
porque le falta la sangre de los tuyos;
una sombra de locura se me acerca
con olor a ti, a tu carne y a tu sangre
y sacia mi hambre, cuando un crepúsculo de luna
me acerco a ti y aliviaste mi hambre.

Es mi fiereza el ansia ardiente de comerte
la que me hace hombre lobo fieramente;
pero mi furia solo es un sueño,
un sueño de amor que me hace aullar en la loma
protegiendo tu cuerpo, mi territorio,
por esas  ansias locas que tengo, por tenerte.

Cada noche devoro el corazón del viento que pasa
para que te lleve mi mensaje en sus entrañas;
un mensaje de ansias, de amor y esperanza
que mitigue el hambre y sed, que tengo de ti.   

Jecego.

2 comentarios:

Ilesin dijo...

Cuantas veces sentimos esa sensación de querer tener de nuevo a nuestro alrededor a esa persona que nos falta.
Besos

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias amiga Ilesin, la soledad solo se mitiga con fe y esperanzas, pero ambas van subidas en alas del tiempo. Un abrazo querida amiga por leerme.