Anoche hablé con la luna.

Anoche hablé con la luna.

Anoche hablé con la luna de ti,
y me contó tantas cosas que no sabía;
me dijo que te gustaban las noches oscuras,
que te gustaban las noches de luna cálida
cuando el amor se hace día y disfrutas;

que te gusta vestirte de novia
inmaculada y pura,
y romperla con gritos de gloria
mientras el último beso apuras;
y quedarte dormida en los brazos amantes
hasta que se oculta de nuevo la luna.

no quiero seguir preguntándole,
porque a mi, me gusta la penumbra;
su deseo es el sueño noble
de encontrarme contigo vestida de novia
y en mi sueño, poder desnudarte.

La luna se perdió detrás de la montaña
y yo sin su luz, perdí en el monte, buscándote.


Jecego.