Lucha del hombre por la mujer.

La lucha del hombre por la mujer.

Siempre el hombre luchó por la mujer,
después de la manzana, siempre buscó un beso
en los dulces labios de una mujer
aunque fuera veneno venido del infierno.

Si un beso fuera pecado condenable
muchos hombres desearían condenarse;
el sabor de un beso sabe a poco
y busca uno tras otro hasta saciarse;

cosa improbable en el hombre que sabe
luchar y hacer la guerra por un beso;
y lo encuentra en la mujer que condensa
todas las esencias que mitiga su hambre;

un beso es el mensajero del amor del hombre
en los labios tibios de la mujer, que al fin es:
la esencia que busca para saciar su sed
en unos labios que saben en lo más profundo.


Jecego.