Una rosa roja. Para una amiga.

Una rosa roja.
Como la luz, vista y no vista.

Cuando me volví, ya te habías ido
Y  me perdí tu figura y tu sombra;
Me quedó solo tu perfume
De rosa roja, acompañándome.

El cielo se abre y cierra en un instante
De la rotunda noche, brota la luz del día;
los caminos se abren como un capullo
Enseñando sus pétalos del color que quieres;

Si lo quieres rojo, rojo lo tienes,
como  ese recuerdo que aún tienes
guardado muy dentro de tu memoria
con ese perfume que te trae, la rosa roja;
que como la luz, su perfume será
percibido, solo un instante.

Jecego.