Ser o no ser.

Ser o no ser.

Ayer, cuando moría la tarde, tendido en mi (cuarto de aperos, nombre que le puso mi nieta Elena),  soñé que vivía en un pueblo lejano, rodeado de un bosque; que yo era el perrito del dueño del pueblo; (como hora, uno no es dueño de nada, todo lo debe a HACIENDA), miré a mi alrededor y no vi mi sombra; el Sol se había olvidado de mí, o yo no era lo que creía ser, y pensé, ¿ y si solo soy un sueño sin vida...ofreciendo cariño sin ser nada, ni dueño de nada.. creo que yo no existo, y si no existo, por qué creo?.... todo era dentro de mi una duda; ser o no ser era mi razón.
Yo quería ser yo, tenía ganas de ser algo, de tener sombra…..pero el tiempo no se paraba para hablar conmigo, seguía, me ignoraba… ¿será que no me ve , pensaba?.  y como la tarde languidecía y ya no estaba seguro de mí, me recosté bajo un árbol solitario, sin ramas, para esperar que amaneciera y comprobar si yo era algo, tendría sombra, y pacientemente, esperé a que saliera el Sol; se hizo la luz y caminé a su encuentro y empecé a desilusionarme; a mi alrededor no había nada, solo una llanura desértica, y mi pensamiento entre arenas perdido. Yo caminaba al encuentro del sol, estaba viendo su gran luz, pero no mi sombra; un poco de viento y arena me hizo mirar atrás y vi un camino muy largooooooo, que no creía que fuera mi sombra, aunque lo era, Un poco más tarde, ya el Sol estaba en posición de hacer mi sombra, la hizo, y me senté sobre una duna, a mirarme y alegrarme un poco creyendo en mi existencia; deje que paran por mi mente tantos recuerdos que me sentía vivo, viviéndolos de nuevo, y me vi enamorado de una preciosa dama con la platicaba de tantos problemas que nos gurda la vida escondidos entre las flores más bellas.
Ya se había hecho medio día, el sol caía perpendicularmente sobre de mi y mi sombra se había reducido a la de mis pies. Apenas era sombra, solo luz por todas partes……¿Dónde se ha metido mi sombra? …Entonces me di cuenta de que mi sombra dependía de mi, que yo era el obstáculo que impedía el paso de la luz , y quien proyectaba la sombra era el Sol.
La luz nos muestra como somos; lo que somos, es una ilusión que solo dura nuestro tiempo. Muy particular. Muy de cada uno.
Yo no se si he roto el embrujo del ser o no ser pero cuando terminé el cuento que les había prometido, me sentí más libre que el viento.
 Nunca llegué al pueblo, ni siquiera al bosque,
 y no sé si volveré a soñar…
Ni siquiera se mi dueño salió a mi encuentro o me dio por bien perdido.


Jecego.