Más allá de misombra solo estás tú.

Cuando la psiquis empieza a tener forma,
cuando el silencio hace sombra a la luz,
cuando una palabra rompe la noche
y el corazón te dice: habla:
algo se ha desbordado y brota
en el jardín de la magia.

Todo se asoma a la luz de un sueño
todo son rosas, todo dalias, todo jazmines;
flores y más flores, lo llenan todo de luz,
de cantos, de voces, de perfumes, de ti;
en un cielo lleno de estrellas, donde una
se viste con el traje de novia de una flor extraña.

La noche se hace inmensa,
la tierra crece hasta más allá de su sombra,
todas las flores se hacen soles y la iluminan
más allá de los mares; se rompen las tinieblas
que embrujaban la luz y escondían
detrás de tu sombra, donde estabas inmensa.

Luego, el sol, se asomó  por tus ojos
y me miraba; te buscó por todas partes
pero tú, ya no estabas,
te habías ido lejos, muy lejos,
con mi sombra,

Jecego.