Devuélveme mis ojos.


Mis ojos se fueron detrás de ti cuando pasaste
sobre la ola del viento que hacía tu falda
al ritmo de tus caderas consentidas
de hacer estragos en mis ojos al mirarte,
y se fueron contigo esta mañana cuando pasaste.

Devuélveme mis ojos, a ti no te hacen falta,
y yo los necesito para verte de nuevo
mañana, cuando pases.

Devuélveme mis ojos, no soy nada sin ellos
y  aunque se vuelvan a ir detrás de tu viento
los necesito  para verte de nuevo.


Jecego.